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¡Todos somos responsables! Reflexiones de una filósofa.

 

    En el futuro cuando nos hablen de responsabilidades en toda esta locura nadie la tendrá.

    ¿Los gobiernos?

    ¿Los políticos?

    ¿Los médicos?

    ¿El ciudadano?

    ¿TÚ?

    Los gobiernos caen y se levantan, aparecen y desaparecen y la historia los juzga pasado el tiempo para que nadie se ofenda, para que no duela a nadie, para que ya no incomode y realmente cuando esto ocurre ¿a quién le importa ya? Los perjudicados, las víctimas generalmente han desaparecido. Realmente aunque los gobiernos sean los responsables de algo, nunca se responsabilizarán y las victimas o sus familiares tendrán que recoger los pedazos, guardarlos en un viejo baúl hasta que cojan el polvo suficiente para ser desenterrados. Pero ese gobierno habrá volado ya. Y la historia se horrorizará ¡Qué mala fue aquella decisión! ¡Qué horror el nazismo! ¡Qué cruel aquella matanza!

    Recuerda, los gobiernos caen y se levantan, aparecen y desaparecen y la historia los juzga pasado el tiempo para que nadie se ofenda, para que no duela a nadie, para que ya no incomode y a nadie le importe.

Los políticos ¡menuda calaña! Otra estirpe que hace y deshace sin mirar las consecuencias, sólo las de su bolsillo o la supuesta lealtad a su partido. Hace demasiado tiempo ya que no se responsabilizan ni de ellos mismo ¿Cómo responsabilizarse de alguien o algo? Hace demasiado tiempo ya que son fariseos que no representan a nadie, sino a sí mismos, que no son la voz del pueblo que simplemente juegan a un juego que se balancea entre izquierdas y derechas y en donde nadie gana. Son los modernos sofistas, todo, palabrería e imagen, todo, fachada bien calculada, tan bien ensayada, tan bien teatralizada que el ciudadano creerá de forma ilusa que le representan y desde luego, representan SU PAPEL que de ninguna manera es el tuyo.

    ¿Se van a responsabilizar de algo cuando hoy en día nada ni nadie les juzga ni pagan por sus errores ni deben dar cuentas de sus actos amorales? RESPONSABILIDAD, no saben lo que significa.

Los médicos, los grandes protagonistas de esta película y aquí disculpen ustedes que meta también en el mismo saco a la casta científica, farmacéutica y al endiosado estamento de la OMS, porque todos son uno y el interés que les mueve en la actualidad no es tu salud y bienestar, para nada, su verdadero interés viene envuelto en un precioso paquete verde dinero con un bonito y gran lazo de BENEFICIO ¿Saben distinguir a estas alturas donde está el bien y el mal?…desde luego que lo saben ¿Les importa? A muy pocos. Los intereses económicos priman y mantener su poltrona. El código deontológico se lo pasan por el forro y no hablemos del juramento hipocrático. Me voy a remitir únicamente al principio y final del mismo:

 

    “Como miembro de la profesión médica, prometo solemnemente dedicar mi vida AL SERVICIO DE LA HUMANIDAD…

   no emplear mis conocimientos médicos para VIOLAR LOS DERECHOS HUMANOS Y LAS LIBERTADES CIUDADANAS, ni siquiera bajo     amenaza, hago esta promesa solemne y libremente, empeñando mi palabra de honor”.

 

    Creo que sobran las palabras, pues nuestros derechos están siendo pisoteados una y otra vez. Bajo la amenaza de un virus mortal han infundido el miedo, cuando no el pánico a la población. Lo de menos es su peligrosidad, que por lo que parece no es tanta, lo que realmente importa es que NO están dejando que cada ser humano decida libremente, están aniquilando los principales derechos de expresión, de reunión, de movimiento… Están pisoteando la dignidad humana y el derecho de autodeterminación.

Como si fuésemos niños de tierna edad están decidiendo lo que es bueno para nosotros y lo que no y a la antigua usanza con PROHIBICIONES Y CASTIGOS ¡Niño malo! Tristemente me pregunto si esto es democracia.

    Como ciudadanos también tenemos responsabilidad, no vale excusarnos en decir que es el gobierno, que son los políticos, no vale decir que no se puede hacer nada, porque amigos la unión hace la fuerza, juntos y unidos somos fuertes, podemos ser una fuerza que realmente cambie las cosas. Como ciudadanos el propio gobierno nos ha llamado a ser responsables e incluso y de forma cínica, han querido endosar al pueblo su propia irresponsabilidad, ineficacia e incompetencia. Y en muchos ha calado este discurso, se han hecho perros guardianes de la “nueva normalidad” (me repatea este eufemismo barato) y se han dedicado a señalar al otro, primero se convirtieron en “balconazis”, ahora miran como asesino a quien no lleva mascarilla. Juzgan y se parapetan en el miedo. Pero en cada decisión como ciudadano, hay una persona, un ser humano  que piensa y que como tal debe decidir.

    Como individuo también nos toca decidir, no podemos negar nuestra parte, no debemos dejar que piensen por nosotros, que hablen por nosotros, que decidan por nosotros. Debemos sopesar toda esta locura, debemos pensar por nosotros mismos, informarnos, intentar ver más allá de lo que nos quieren vender, debemos desde nuestra moral velar por la humanidad y poder realizar todo esto desde una verdadera libertad de pensamiento y acción. Debemos apelar a tres grandes pilares de la filosofía como son LA ÉTICA, EL PENSAMIENTO CRÍTICO Y EL LIBRE ALBEDRÍO, bases fundamentales para defender la dignidad del ser humano por encima de todo.

    En definitiva, unos y otros miran hacia otro lado, porque resulta más fácil culpar a otro de nuestras responsabilidades, conlleva menos trabajo y, por lo visto a algunos, más satisfacción, es más fácil señalar a otro, engañar a nuestra conciencia, pero ojo nunca debemos olvidar que todos somos responsables, que nuestros actos pequeños o grandes son nuestros y nos definen como seres humanos y como lo que somos.

    Y ahora TÚ DECIDES.     

    ¿QUÉ QUIERES PARA EL FUTURO?

 

     Gema Mª Rivas Sanabria. Una filósofa, que lo es.